La empresa madrileña Micromag 2000 presentará ante el Pentágono estadounidense una técnica mediante la que se hace invisible al radar embarcaciones gracias a una técnica de nanohilos mezclados en una pintura convencional.

La presentación tendrá lugar este mes de marzo como paso previo a su comercialización entre los países de la OTAN. La técnica fue probada el pasado verano en la ría de Vigo donde se consiguió hacer desaparecer del radar una patrullera de la Armada española de 45 metros de eslora, según recoge El País.

Micromag se fundó en 2000 a partir del trabajo de investigación de materiales magnéticos y sus aplicaciones, realizado en el Instituto de Magnetismo Aplicado de la Universidad Complutense de Madrid. Se trata de una spin-off (empresa creada en el seno de una entidad) dedicada a la investigación, producción de aleaciones metálicas y de microhilos magnéticos amorfos y al desarrollo de sus aplicaciones. Micromag está constituido por físicos y doctores especializados en aleaciones y materiales magnéticos, ingenieros industriales y técnicos de producción y mantenimiento.

Esta compañía comenzó su trabajo centrándose en la automatización y producción en serie del microhilo magnético amorfo. Un microhilo magnético es un filamento continuo de menos de 100 µm de diámetro que consiste de un núcleo metálico cubierto de una capa de vidrio. El método de fabricación, que depende directamente de la fundición en una sola operación, es intrínsicamente barato y ha sido usado exitosamente para producir una amplia gama de metales y aleaciones que varían en tamaño de 100 µm a 3 µm de diámetro total.

Los microhilos magnéticos amorfos tienen propiedades magnéticas excepcionales y son normalmente obtenidos utilizando la técnica de Taylor-Ulitowski.

Entre las múltiples aplicaciones en que pueden ser utilizados destaca su uso como elemento base para materiales compuestos (“composites”), que presentan elevadas propiedades de absorción de la radiación electromagnética de alta frecuencia, en el rango de 0.5 a 25 GHz. Micromag ha sido capaz de integrar el microhilo en diferentes materiales, como pueden ser siliconas, fibras de vidrio, pinturas o materiales de construcción, obteniendo unos niveles de atenuación de la radiación incidente muy elevados.