Fuente: Actualidad económica

Otro ejemplo del éxito de la tecnología española es Micromag. Nacida de una spinoff de la Universidad Complutense de Madrid, ha logrado que el Pentágono se fije en ella.

En el origen, Antonio Hernando, catedrático de Físicas, empezó a estudiar las cualidades de una determinada fibra metálica, que era capaz de absorber las ondas electromagnéticas. Poco a poco, fue aumentado el tamaño de la compañía, graciasa la incorporación de dos socios y de la firma de capital riesgo Möbius. Las posibilidades del productoeran variadas, pero una delas más atractivas era la militar. En teoría, cualquier objeto recubierto con este tipo de fibra sería invisible al radar. En 2009, llegó la prueba definitiva: con la colaboración de la Armada española, Micromag demostró que donde había una embarcación de 45 metros, en la pantalla aparecía una de cuatro.

El secreto era que el barco estaba pintado con una pintura en la que se había mezclado la fibra de Micromag. “Fue todo un éxito. En marzo del año pasado lo presentamos ante 22 miembros de la OTAN. Entre ellos se encontraban los estadounidenses, que se mostraron muy interesados”, afirma Santiago Álvarez de Cienfuegos, director general de la compañía. “En junio de este año les demostramos que todo aquello que les expusimos era cierto y empezamos las conversaciones para firmar un contrato”, afirma. Álvarez de Cienfuegos no desvela si han firmado Roberto López, consejero delegado de Hisdesat, muestra una maqueta de sus satélites. ya algún tipo de compromiso.

“Eso es confidencial. Estamos en un mundo muy opaco y cuantas menos pistas demos,mejor”, sentencia. Eso sí, reconoce que el proceso es muy duro. “Las negociaciones con ellos no son fáciles.

En el último año hemos volado a Washington siete veces”, admite. Álvarez de Cienfuegos reconoce que los vínculos entre los ejércitos de España y Estados Unidos acelera mucho los procesos: “Entre ambos existe una buena relación, por lo que no existen muchos problemas para trabajar para ambos a la vez”.